No sois mejores porque os guste leer

Carles Sans - El Periodico - Imagen de Maria Pombo

Es un ejercicio que requiere de la voluntad de apartarse del mundanal ruido y centrar la atención en una novela o en el desarrollo de un ensayo

«No sois mejores porque os guste leer, hay que superarlo».Con esta frase y algunas más la ‘influencer’ María Pombo hace unos días levantó polvareda en las redes y los medios, porque tuvo la osadía de minusvalorar los posibles beneficios de practicar la lectura.

Vivimos en tiempos de descreimiento en los que, de manera desinhibida, nos pronunciamos sobre las cosas, incluso las más tradicionalmente respetadas, con un desdén, una soberbia antes nunca vistos. Naturalmente que, con toda la libertad, una puede decir lo que le plazca, el problema es la falta de reflexión antes de abrir la boca. La arrogancia de María Pombo viene provocada por la arrogancia de un seguidor que le dijo, a través de las redes, que sus estanterías lucirían mejor si hubiese algún libro en ellas. Una observación que no era estética y que conllevaba llamar ignorante a la ‘influencer’. Tanto monta, monta tanto. Aquí se halla enfrentada la superioridad moral de quienes se creen instruidos y el rechazo de quienes niegan querer crecer intelectualmente a través de la lectura.

Leer nunca ha sido fácil; es un ejercicio que requiere de la voluntad de apartarse del mundanal ruido y centrar la atención en una novela o en el desarrollo de un ensayo; es, sin duda, la voluntad de sortear el vicio de usar el móvil, la televisión o aquellos dispositivos cuya oferta de series y películas es inmensa y que siempre supone un aliciente imbatible frente la lectura de un libro. Seguramente por eso, aquellos que son lectores se sienten parte de un grupo que, según las últimas estadísticas, supone el 66,5% de la población, que prefiere ampliar su conocimiento, su vocabulario o su imaginación mediante la lectura.

Es una pena que una chica que tiene más de tres millones de seguidores en Instagram y 600.000 en TikTok no piense un poquito más antes de responder a la provocación de un impertinente que por leer, si es que lee, se cree con el derecho de insinuar que ella es tonta. Tonta seguro que no es, pero tener la capacidad de conseguir tantos seguidores debería de canalizarla, no por únicamente un contenido frívolo, sino también tratando de inculcar a los suyos mensajes más atinados que el que hizo hace unos días.