Vamos para lerdos

Carles Sans - Atriculo El Periodico
Los jóvenes de hoy en día no tienen los conocimientos necesarios para poder desarrollarse en sociedad

¿Vamos camino de la imbecilidad? ¿Serán nuestros hijos más lerdos que nosotros? O dicho de otra manera, ¿las generaciones actuales y venideras tendrán menos capacidad de comprensión, de memoria y de preparación intelectual? A juzgar por una serie de datos recientemente publicados, como el informe PISA y algunos estudios más que describiré a continuación, la respuesta es sí.

 

En referencia a los resultados del informe, España ha dado un salto hacia atrás en todas las materias, el retroceso en comprensión lectora entre los estudiantes entre 15 y 16 años es alarmante, en matemáticas se suspende también, por lo que se demuestra que el modelo educativo del que se habla año tras año es un fracaso. Los jóvenes de hoy en día no tienen los conocimientos necesarios para poder desarrollarse en sociedad.

Las causas son fácilmente detectables: un uso abusivo de los teléfonos móviles y el cada vez más recurrente uso de la inteligencia artificial ha hecho de nuestros jóvenes unos individuos a los que cada vez les cuesta más discurrir y discernir por su cuenta. Según un estudio de la Northwestern University realizado durante 20 años entre más de 400.000 estudiantes, se ha ido observando cómo la inteligencia ha ido descendiendo década a década. Incluso se ha visto que entre hermanos educados por igual por su familia, el menor daba peor resultado que sus mayores.

Este es un asunto de enorme gravedad cuya tendencia me temo que va a ser muy difícil revertir. Las pantallas y las redes han tomado nuestro cerebro y la llamada generación Z, es decir la nacida entre 1997 y 2012, está poseída por la información fácil, rápida y superficial, y conducida por un algoritmo que la dirige por donde él quiere.

La infancia de muchísimos niños está basada en el teléfono móvil y esto acabará llevándolos a la total dependencia y a la incapacidad de pensar, más allá de los más básico. Acabaremos transformando la IA en un referente de vida y acabará sustituyendo nuestro conocimiento por el suyo.

Vamos camino de la estulticia más alarmante y eso será el fin de muchas cosas. La primera, la de la civilización humana tal como la conocemos.