Atacar la vejez

Carles Sans - El Periodico - Atacar la vejez

Se lee en 1 minuto

No sé si porque estoy más sensible con este asunto, veo a muchos jóvenes que se meten con la gente mayor a base de denigrarla por su edad.

Hace unos días presencié un incidente urbano, como tantos que hay en Barcelona al cabo del día. Fue entre un peatón de edad avanzada y un joven en patinete que circulaba a gran velocidad.

No vi el inicio del conflicto, aunque puedo llegar a imaginármelo; pero sí asistí al posterior cruce de increpaciones entre el veterano peatón y el muchacho que circulaba sobre dos ruedas. La cosa se puso tensa y tuvimos que mediar unos cuantos para que el asunto no llegase a las manos. Más allá de los motivos del caso, me quedé con las expresiones que repetía aquel chico: le llamó “viejales” un par de veces y “yayo”, creo que dos veces más, todo en un sentido claramente despectivo. Es cierto que ambos se llamaron varias cosas más, algunas más subidas de tono que otras, pero me llamó la atención cómo aquel joven enfadado atacó al otro por el lado de la edad. ¿Edadismo intencionado? Seguro.

Todos utilizamos las peores armas cuando se trata de insultar verbalmente a una persona con la que nos cabreamos. Procuramos hurgar en las llagas más dolorosas y sacar a la luz lo que más duela al otro. Pero últimamente, no sé si porque estoy más sensible con este asunto, veo a muchos jóvenes que se meten con la gente mayor a base de denigrarla por su edad. 

Hace un tiempo, la estupenda actriz Mirela Balic tuvo un desagradable episodio en un estreno con un fotógrafo del ‘photocall’, cuando este le hizo un comentario fuera de lugar que molestó a la actriz. El fotógrafo, un veterano que roza los 70 años, fue increpado por ella, y la cosa acabó con unas declaraciones de Mirela que llamaba “señoro del pleistoceno” al fotógrafo. Otro ataque por el lado de la edad. Yo hubiese llamado cosas más gruesas a aquel individuo, pero no hubiese ido por el lado de la vejez.

Otro actor, Ramón Madaula, ha sido llamado de todo en redes por unas declaraciones polémicas que irritaron a la gente joven; alguno, muy enfadado, le ha llamado: “polla vieja”. Horrible. No hace falta atacar a la vejez, que bastante pena tiene quien la padece. Propongo buscar insultos más precisos, porque lo de atacar la edad avanzada supone ignorancia, pues tarde o temprano la alcanzaremos todos… si es que llegamos.